¿Empleado o contratista independiente?

Las estadísticas  nacionales demuestran que el 70% de los empleos existentes son creados por los pequeños negocios.  Por tanto, siendo el pequeño comerciante de vital importancia a la prosperidad nacional, la necesidad de educar a dichos empresarios, es innegable.   Aunque el cometer errores en la administración de un negocio es parte del proceso de aprendisaje, algunos errores  pueden tener consecuencias fatales. 

Uno de los errores mas comunes, y peligrosos, es tratar de economizar el pago de contribuciones  patronales de los empleados, clasificando a éstos como contratistas independientes.  Al clasificar al  trabajador como contratista independiente, el patrono no retiene las contribuciones salariales, el pago de Seguro Social, ni el seguro de desempleo, entre otros.  Obviamente, esto simplifica la contabilidad y representa una economia.   Esa economia le puede salir cara.

El problema con esta práctica es que si  los llamados contratistas son, en realidad,  empleados, el patrono se expone a sérias penalidades por las autoridades fiscales estatales y federales.   Las investigaciónes por dichas agencias tienden a ser provocadas por un trabajador despedido que opta por solicitar los beneficios de desempleo.  Aunque el verdadero contratista independiente no tiene derecho a los beneficios de desempleo, la agencia realiza una investigación para determinar si la clasificación de contratista independiente es consistente con la ley aplicable.

La agencia procede a realizar una investigación aplicando ciertos criterios que giran en torno al nivel de control que ejerce el patrono sobre la gestión laboral del trabajador.   Si la investigación demuestra que el trabajador le presta servicios en forma continua al patrono y está sujeto a la supervisión continua de éste, lo mas probable es que la agencia determine que el llamado contratista era, en realidad, un empleado.  Dicha determinación puede tener serias consecuencias económicas para dicho empresario.

En adición a las multas y penalidades que puede imponer la agencia estatal, el Departamento de Rentas Internas de los Estados Unidos, (“IRS”) puede intervenir, a la vez.   Debido a que el patrono tiene la obligación de retener las contribuciónes sobre ingresos de sus empleados y remitir éstas a dicho departamento, se puede responsabilizar al patrono por haber incumplido con dicha obligación estatutaria.    Procede la imposición de multas y penalidades adicionales, por no haberse pagado la aportación patronal a la Administración del Seguro Social.   La combinación de  multas pueden ser tan severas que provoquen la insolvencia de la empresa.

Les puedo asegurar que no estoy exagerando la gravedad de las posibles consecuencias.  Durante mi carrera, he presenciado la destrucción de varias empresas exitosas debido a la severidad de las multas.   Lo verdaderamente lamentable es que dichos resultados trágicos eran evitables.  Aunque trabajo y disciplina son esenciales para lograr el éxito, un error significativo puede menoscabar sus esfuerzos y logros.   El desconocimiento puede ser su peor enemigo.

Luis A. González
Abogado y Mediador
L. A. González Law Offices, P.A

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