El poder del Pueblo

La semana pasada nuestro país presenció un evento histórico de tal magnitúd que muchos, incluyendo el suscribiente, nunca imaginaron ocurriría durante nuestras vidas.  Nuestra nación eligió su primer presidente negro, lo cual logró, a su vez, vindicar el poder de la voluntad del pueblo.  El Presidente Obama no es el producto de una familia privilegiada, ni contaba con el apoyo de los grandes intereses económicos.  Es un hombre de orígenes humilde que simplemente le llevo su mensaje de reforma al pueblo, y dicho pueblo manifestó su aceptación con su apoyo económico y sus votos.  Es decir, su elección fue el producto de una gran manifestación de la voz popular. 

Al tomar el juramento como primer ejecutivo de la nación, el Presidente Obama fue diáfanamente claro en su mensaje al país.  Afirmó con orgullo que aún somos un país próspero, con trabajadores productivos, capaces y creativos.  Fue sumamente cándido al reconocer la severidád de la crísis que atraviesa el país en el área de empleo, vivienda, salúd, finanzas y defensa nacional.  Enfatizó la magnitúd del esfuerzo que se requerirá para sobreponernos a ésta crisis y nos retó a que seamos partícipe en ésta noble causa.  Al fín, tenemos un lider que reconoce la importancia de la participación del ciudadano.

Debemos estar claros que lograr la prosperidad que deseamos no es posible sin nuestra colaboración.  Tenemos que estar dispuestos a hacer sacrificios y ser disciplinados en el uso de energía y de los recursos naturales.  Tenemos que apoyar a los miembros de nuestras fuerzas armadas, y sus familias, en sus esfuerzos por la defensa nacional.  Tenemos que colaborar con nuestras fuerzas policiácas en el proceso de combatir el crimen que agobia tantas ciudades del país.  Los trabajadores tienen que trabajar arduamente para asegurar el éxito de la empresa de su patrono y los patronos tienen que ser justos en el trato y en la compensación de sus empleados.

El nivel de participación en el proceso electoral reciente fue muy impresionante, y aún más, es indicativo de que estamos listos para ser participantes en la lucha por el bienestar del país.  Tenemos que entender, sin embargo, que la participacion electorál fue solo el primer paso.  Segun estamos dispuestos a sacrificarnos, nuestros líderes tienen que entender que, de ahora en adelante, sus gestiones ejecutivas y legislativas tienen que ser consistentes con el bienestar del pueblo.  Tenemos que hacer llegar éste mensaje ahora y debemos empezar aquí en nuestro Estado de la Florida. 

Todos sabemos que debido al déficit presupuestario, la Legislatura de Florida ha tenido que reducir, y hasta eliminar ciertos programas estatales.  De hecho, el déficit presupuestario excede dos punto tres mil millones de dólares.  Aunque es óbvio que ciertos recortes serán necesarios, las prioridades de nuestros legisladores dejan mucho que desear.  Mientras éstos reducen o eliminan programas de salud para nuestros niños, se niegan ha aumentar las contribuciones en la venta de cigarrillos.  El nivél de contribuciones cobrados a los fumadores en Florida es de los más bajos en el país.  Se estima que aumentar dichas contribuciones a unos niveles más razonables podría generar ingresos adicionales por el Estado, estimados en mil millones de dólares anuales. 

Tenemos que tomar medidas para detener éste abuso.  ¿Cómo es posible que nuestros legisladores le dén prioridad a la industria del tabaco sobre la salúd de nuestros niños?  ¿Cuánto dinero habrá contribuído la industria del tabaco a las campañas de dichos legisladores?  Como ciudadanos y contribuyentes, ustedes tienen el derecho de llamar a sus representantes legislativos y exigír una explicación.  La historia reciente ha demostrado que sera un error garrafál por parte de éstos legisladores, sub-estimar el poder del pueblo.    

Luis A. González
Abogado y Mediador
L. A. González Law Offices, P.A

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